miércoles, 8 de octubre de 2014

La brecha en los nuevos productos


En primera instancia solo los consumidores innovadores, es decir, las personas deseosas de probar ideas nuevas pese al riesgo de perder su tiempo o dinero, y que se estiman en un 2,5%, son los que se atreverán a comprar un producto realmente rompedor.

A este grupo los seguirán los adaptadores iniciales, aquellos que asumiendo todavía un riesgo, aunque menor que el de los innovadores, se lanzarán a probar ese producto o servicio. Este grupo lo conforman los líderes de opinión de una comunidad. Representan un 13,5% del total.

El siguiente tipo de clientes lo constituye la mayoría temprana. Si el producto o servicio alcanza este nivel no tienes de que preocuparte, has logrado montar un negocio. Actúan antes que el consumidor medio pero nunca son líderes de opinión. Representan el 34% del total.

El siguiente bloque lo compone la mayoría tardía, estimada en un 34% del total, consumidores escépticos que solo adoptan el producto después de ser totalmente aceptado y probado por la mayoría temprana.

Finalmente, los rezagados, suponen el 16%, son personas que detestan los cambios y solo los abrazan cuando no queda otro remedio.

El objetivo, y lo más difícil, para un producto innovador es superar lo que el experto en marketing Geoffrey Moore denominó la brecha. La grieta que separa a los consumidores visionarios, es decir, innovadores y adaptadores iniciales que representan el 16% y los pragmáticos que constituyen el resto con un 84% del total.

Imagen de Wite compartido bajo licencia Creative Commons